Debate sobre la hormonofobia en el XVII Congreso SEC (y 3)
25/03/26
Dra. Correa Rancel: “En las técnicas de reproducción asistida no podemos prescindir del tratamiento hormonal”
“El número de niños de TRA con procesos oncológicos es el mismo que el de los concebidos de forma espontánea”
“En los TRA más que hormonofobia se constata un gran impacto emocional y psicológico”
“46 años de experiencia nos han permitido darnos cuenta de todo lo positivo y, también, de algunos errores”
“Hormonofobia en la reproducción asistida: entre la esperanza y el miedo” fue el título bajo el cual se desarrolló la ponencia de la Dra. Marta Correa Rancel en el XVIII Congreso de la Sociedad Española de Contracepción (SEC), recién celebrado en Sevilla. La Dra. Correa es especialista en Obstetricia y Ginecología (Hospital Universitario de Canarias, Unidad de Reproducción Humana), Profesora asociada en la Universidad de la Laguna y docente en el Máster en Anticoncepción y Salud Sexual y Reproductiva para Iberoamérica. Centró su atención en las técnicas de reproducción asistida. “Nos guste o no es una realidad que el número de TRA está aumentando. En España 40.000 niños han nacido en 2023 por medio de tratamientos de fertilidad. Así, uno de cada diez españoles nace gracias a esta técnica, lo que supone el 5% de la población del país o entre el 2 y el 6% de la europea. Ya hay más de diez millones de niños en el mundo que se deben a este sistema surgido hace 46-47 años”.
Inseminación, fecundación in vitro
Hay diferentes tratamientos de reproducción asistida, desde la inseminación que es el más simple en la que se monitoriza la ovulación, y hacemos que haya un solo ovocito para que en el momento en que ovule introduzcamos los espermatozoides adecuados, a la fecundación in vitro simple o convencional en la que se necesita sacar óvulos con tratamientos hormonales para, después, si es una fecundación in vitro, dejarlos que ellos se junten y si es una ICSI (microinyección directa de un espermatozoide en el óvulo) realizar la introducción de un espermatozoide dentro del ovocito.
La donación de ovocitos y la preservación son técnicas de FIV ICSI, así como la transferencia de embriones congelados. “En todos ellos usamos hormonas. En la inseminación sólo se precisa un crecimiento monofolicular, pero a las 36-37 horas de haber inducido la ovulación debemos proceder a la inseminación. En el caso de la fecundación in vitro ICSI es un poco más complicado, porque se necesitan mayores dosis, estimulaciones para in crecimiento multifolicular, agonistas o antagonistas o anticonceptivos para lograr el pretendido crecimiento. Cuando esté preparado se hará lo mismo, inducir la ovulación, punción a las 36-37 horas y después la transferencia en ese ciclo, o no, o posteriormente cuando los congelamos.
Dos fórmulas sin tratamientos hormonales y más ciclo natural
Sólo hay dos fórmulas para no usar tratamientos hormonales en las TRA. Una es el coito programado en el que controlamos el ciclo natural de la mujer y en el momento en que va a ovular la programamos las relaciones. El porcentaje de éxito no es el mismo que en las técnicas en que se usan las hormonas. La otra fórmula consiste en las transferencias de embriones congelados, en las que clásicamente se hace un ciclo de estimulación con tratamiento secuencial de estrógenos y luego gestágenos y en el momento en que el endometrio parece adecuado el endometrio y con un número determinado de días transferir los embriones o bien con la estimulación con la hormona atropina.
En los últimos años se tiende más al ciclo natural en el cual lo único que se hace son unas ecografías seriadas, una estricta monitorización para poder transferir los embriones en el momento en que creemos que el endometrio está receptivo. “Pero para todo lo demás usamos hormonas y no podemos prescindir de ellas. No tenemos como en la anticoncepción un uso de métodos no hormonales, ni como en la terapia no hormonal de la menopausia. En TRA todo son hormonas, desde que comenzamos con la estimulación de la ovulación (gonadotropinas), el control del ciclo (antagonistas/agonistas) y maduración final (inductor), preparación endometrial y fármacos de soporte. Y todo ello con el único interés de lograr un recién nacido vivo.
Niños nacidos de TRA, experiencia de 46 años
“Nos preguntamos qué pasa con nuestros niños nacidos de TRA. Si ven las redes sociales, somos el demonio, estamos creando niños de forma antinatura y, además, con un montón de problemas. Pero hablemos sólo de las referencias científicas, el resto queda en redes. Datos con metaanálisis, revisiones de casos al cabo de 46 años de experiencia nos han permitido darnos cuenta de todo lo positivo y, también, de algunos errores. Sabemos que los niños nacidos por TRA tienen mayores riesgos de resultados perinatales adversos (aumenta la probabilidad de parto prematuro, bajo peso al nacer y malformaciones congénitas -esqueléticas, cardiovasculares, musculoesqueléticos, urogenitales-). Mas hay que preguntarse si se debe a la TRA o porque partimos de datos de una pareja estéril que tiene sus connotaciones de salud, o porque sometemos a las mujeres a un tratamiento hormonal o porque partimos de una avanzada edad reproductiva materna y paterna”, señaló la Dra. Correa.
Malformaciones congénitas, prematuridad y bajo peso
Los últimos metaanálisis evidencian que existe un ligero incremento de malformaciones congénitas, la prematuridad y “el bajo peso es mayor cuando transferimos dos embriones congelados y tenemos embarazos gemelares. E n referencia a la salud cardiovascular es una evidencia muy emergente pero no se pueden facilitar datos porque se está valorando si interfieren o no. Sí es verdad que cuando se realizan donaciones de ovocitos hay mayor riesgo de todos los estados hipertensivos del embarazo y concretamente en la preeclampsia y en la transferencia de embriones congelados hay más bajo peso para la edad gestacional de alto peso o estados hipertensivos”.
La Dra. Correa presentó diferentes estudios destacando el que hace unos años analizó los datos de todos los niños nacidos en España. Se encontró un aumento en las malformaciones congénitas de la prematuridad y de los éxitus neonatales, aunque si bien la única significativa en todos ellos fue la prematuridad incluso en embarazos únicos. “A la reproducción asistida se nos ha acusado de que generábamos niños con cáncer. Pues siento contradecir, pero en cohortes y grandes estudios de seguimiento, alguno abarca más de 20 años, se encontró que el número de niños de TRA con procesos oncológicos era el mismo que de los concebidos de forma espontánea”. En un último estudio de 2025 sí se observó que los que nacían por transferencia de embriones congelados cuando se acudía al ciclo natural de registraban menos riesgos de preeclampsia, de bajo peso o grandes para la edad gestacional con respecto a los ciclos estimulados o bien sustituidos.
Otro metaanálisis con respecto a los riesgos cardiovasculares para la mujer señala sólo se encontró un ligero aumento del ictus que a día de hoy no se puede constatar. Y de cara a los riesgos en la población infantil no hay claro nada de nada.
“Hay que valorar que para obtener un niño ha de considerarse, primero, la herencia, la edad de los padres, los tóxicos, los ritmos de vida, la estimulación hormonal, así como la extracción y manipulación que en algunos casos se precisa con la microinyección, el hatching o bien el PGS (Screening Genético Preimplantacional) y la congelación, lo cual nos hace plantear muchas dudas y resulta difícil exponer los datos sin sesgo”.
Los riesgos para la madre y a largo plazo
En cuanto a los riesgos para la madre todo parece más claro en TRA en las complicaciones inmediatas siempre se alude al síndrome de estimulación, la torsión, la hemorragia ovárica, el tromboembolismo, actualmente son prácticamente consecuencias anecdóticas. Tromboembolismo y síndrome de estimulación, prácticamente van coaligados. “Cuando empecé mi carrera profesional, hace ya más de 20 años, el porcentaje era entre el 1 y el 5%. Luego se estableció el criterio de buena calidad en el 1%. Nosotros, actualmente tenemos el 0,1%. Y en general en todo nuestro país ocurre lo mismo”.
En cuanto a las complicaciones a largo plazo únicamente se ha constatado el carcinoma endometrial cuando se acudió a terapias con clomiceno a altas dosis y durante largo tiempo (aproximadamente un año). Todas las demás no existen. En el último año han salido un metaanálisis sobre el aumento de los cánceres de ovario tanto borderline como invasivo. Pero en este caso no se tuvieron en cuenta otras cuestiones externas como el hiperestrogenismo o la endometriosis si existía previamente.
¿Hay hormonofobia en los TRA?
No podemos prescindir del tratamiento hormonal para las técnicas de reproducción asistida. Si he de contestar a la pregunta de ¿existe hormonofobia en los TRA? responderé que no lo sabemos. No hay nada publicado. Mas sí es verdad que se constata un gran impacto emocional y psicológico. Nuestras mujeres o nuestras parejas están sometidas a presiones psicológicas entre el 40 y el 50% de los casos, entre las cuales predominan la ansiedad y el estrés, en torno al 36% y la depresión con un 10-20%. Todo ello, depende de muchos factores sociológicos, culturales. Sabemos que en los entornos más desfavorecidos y con niveles bajos hay mayor incidencia de trastornos psicológicos.
Suecia, Finlandia
Un estudio a 20 años vista de las mujeres que se habían decidido por tratamientos de reproducción asistida en Suecia, las que obtuvieron un hijo, fuera de forma espontánea o adoptado, no tuvieron ningún problema. Pero las que se quedaron sin hijos y además empezaron a separarse, que no eran resilientes, al cabo de 20 años persistía la depresión en un 40 ó 30%, la ansiedad fóbica en un 42% y los trastornos obsesivos en el 36%, lo que configuró un 4% de la población.” Así que es muy importante prestar atención a estas alteraciones. Es más, el mayor miedo de las mujeres está en cuando tienen que recurrir a gametos donados, sea semen, óvulo o embriones”.
Otro estudio de Finlandia, entre mujeres que se habían sometido a estimulación de ovocitos midió el grado de ansiedad y miedo con respecto a las que hacía fecundación in vitro con propios gametos o embarazos espontáneos. Después de las terapias psicológicas adecuadas, las mujeres con donación de ovocitos tuvieron menos ansiedad y menos miedo que las que concebían de forma espontánea.
La Dra. Marta Correa Rancel concluyó apuntando que “aunque no hay datos científicos de hormonofobia en los TRA (todavía en fase de estudio), parece que existe gran cantidad de estrés, ansiedad, depresión y otros trastornos psicológicos . Los análisis científicos evidencian que en los niños nacidos por TRA no aumenta el riesgo de cáncer, pero sí se advierten unos resultados perinatales más adversos (preeclampsia, BPEG, GEPEG)”.








